
Ojala que el tiempo fuera menos escaso, o que simplemente tuviéramos menos cosas que hacer, es tan fácil poder vivir, pero ¿vivir bien? Estamos demasiado conmocionados con tanta guerra y tanta desigualdad, se nos ah olvidado que es vivir, pero vivir bien... como dije en un comienzo hoy se sabe menos que nunca lo que es un hombre realmente vivo .Me pregunte cuándo dejamos de dirigir palabras, o cuándo dejamos de confiar, o simplemente por que nunca llegamos a confiar, ese rojo silencio que nos envuelve a cada uno de nosotros en nuestras propias vidas… Me preguntaba dónde ocurre el olvido que tanto olvida por olvidar y ser olvidado, hay una gran escases de finales felices, hay una escases de perdón. Porque sí!
Yo confío en segundas oportunidades y creo no ser la única...
Yo confío en segundas oportunidades y creo no ser la única...
Pasamos tanto tiempo luchando por sobrevivir, que ahora que la lucha ya no es recia no dejamos de estar a la defensiva, como si Darwin nos hubiese marcado a fuego la frase "struggle for life" en la frente. La lucha ya no es por comida ni por territorio físico, sino por ego. Cada cual cree ser más importante que el otro, y en su afán de demostrarlo desconfía hasta de su propia madre. Uno se aisla y se cierra al mundo, como viviendo en una burbuja ajena a las críticas, a las miradas, a las manos y a las palabras.
ResponderEliminar¿Cómo perdonar si no se oye a nadie que pida perdón? ¿Cómo salir del círculo vicioso del daño mutuo y buscar un final feliz? Yo creo que olvidando en lugar de perdonar. El perdón de un mortal no vale nada mientras no se olvide el daño. Y el olvido no llega sino hasta que uno logra ver las culpas propias en la mirada del otro. Al entender que toda culpa es compartida se aliviana la carga de la víctima y del victimario - un balance justo entre culpa y dolor, y un poco menos de auto-compasión para ambos.
Me fui en la volá. Hace ya mucho que no escribía. Bueno, sólo me dejé llevar.
Saludos, lokilla.